Telégono es una figura mitológica que se destaca en las historias posteriores a las peripecias de Odiseo, siendo el hijo más conocido del héroe y la diosa Circe. Telégono, junto con sus hermanos Agrio y Latino, es parte de una descendencia que nace de la relación de Odiseo con la hechicera de la isla Eea, aunque en algunas tradiciones, también se le atribuye como hijo de Calipso, la ninfa que retuvo a Odiseo durante años en su isla.
La historia de Telégono se encuentra vinculada al regreso de Odiseo a su hogar tras la Guerra de Troya, y es conocida principalmente a través de la Telegoníada, una obra épica perdida que relataba los eventos que siguieron al retorno del héroe. Este relato presenta una serie de hechos que alteran el destino de Odiseo, pues Telégono, en su juventud, buscará a su padre, pero su encuentro terminará en tragedia. Con esto en mente, conozcamos la historia de Telégono en la mitología griega.
Búsqueda y muerte accidental de Odiseo

Cuando Telégono alcanzó la adultez, su madre Circe, sabiendo que su padre Odiseo había regresado a Ítaca, lo envió en su búsqueda. Sin embargo, Telégono cometió un grave error al llegar a la isla, pues confundió Ítaca con Córcira, lo que lo llevó a comenzar a saquear la ciudad. Odiseo y su hijo Telémaco, al defender su hogar, se enfrentaron al desconocido invasor. En el fragor del combate, Telégono, sin reconocer a su propio padre, lanzó un golpe fatal con el aguijón de una raya, matando accidentalmente a Odiseo.
Tras el trágico suceso, Telégono, horrorizado por lo ocurrido, recogió el cuerpo de su padre y regresó a Eea. Allí, Circe, al enterarse de la muerte de Odiseo, acogió a Penélope, la viuda, y a Telémaco. La diosa, usando su poder, otorgó a los tres la inmortalidad. Telémaco, al encontrarse con Circe, se casó con ella, mientras que Telégono desposó a Penélope, cumpliendo el destino de su madre. Con Penélope, fue padre de Ítalo, quien se considera uno de los ancestros míticos de los pueblos itálicos.
Versiones alternativas de la leyenda de Telégono

En la versión original, Telégono mata a su padre Odiseo sin saber quién es, pero en algunas interpretaciones posteriores, el destino de Odiseo se muestra como más premonitorio. Por ejemplo, en una tragedia perdida de Sófocles, Odysseus Akanthoplex, se cuenta que Odiseo, tras recibir un oráculo que le predice que morirá a manos de su hijo, supone erróneamente que será Telémaco quien lo mate. Debido a esta creencia, Odiseo destierra a Telémaco a una isla cercana. Sin embargo, cuando Telégono llega a Ítaca y trata de entrar a la casa de Odiseo, los guardias no lo permiten, lo que provoca un alboroto. Odiseo, al oír el ruido y creyendo que es su hijo Telémaco, se enfrenta a Telégono y es fatalmente herido por él en la lucha.
En algunas tradiciones romanas, Telégono recibe un destino aún más significativo. Se considera que fundó la ciudad de Tusculum, ubicada al sureste de Roma, y en algunas versiones también lo vinculan con la fundación de Praeneste (la actual Palestrina). Los poetas romanos, como Propercio, usaban expresiones como «los muros de Telégono» o «muros circeos» para referirse a Tusculum, lo que subraya la importancia del personaje dentro de la mitología romana y su conexión con la historia de la ciudad.

